El cáncer colorrectal avanzado es una patología que no se ha estudiado ampliamente hasta la fecha. Ahora, un proyecto cuya investigadora principal es la Dra. Elena Élez, médico oncóloga e investigadora del Grupo de Tumores Gastrointestinales y Endocrinos, que dirige el Dr. Josep Tabernero y cuya investigadora principal es Teresa Macarulla, en el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), pretenderá identificar los patrones genómicos y de respuesta comparando a los pacientes con inestabilidad de microsatélites (IMS) con aquellos que no la tienen. Este trabajo ha merecido hacerse además con una de las Ayudas Merck de Investigación, que se conceden para financiar proyectos de investigación inéditos que puedan llevar a cabo el estudio propuesto en España.

La entrega de premios tuvo lugar en el Teatro Real de Madrid y contó con la participación de representantes tanto del ámbito de la investigación en salud como de asociaciones de pacientes, clínicos y decisores sanitarios. En esta 27ª edición de las Ayudas Merck se presentaron un total de 258 candidaturas a siete áreas de investigación clínica. Todas ellas fueron valoradas por un jurado compuesto por representantes de diferentes sociedades científicas y personalidades de relevancia en dichas áreas de investigación. Finalmente, se seleccionaron los proyectos ganadores, entre los que se encontraba el de la Dra. Elena Élez, que recibirán una financiación total de 210.000 euros para su desarrollo en un plazo comprendido entre 1 y 3 años.

Buscando respuesta a las diferencias en la respuesta

“La inmunoterapia en los últimos años ha tenido un impacto trascendental y muy claro en lo que se refiere a la supervivencia de los pacientes con cáncer colorrectal. Sin embargo, no todos responden de forma igual a este tratamiento. Tras acumular experiencia durante años en este tipo de pacientes, ahora intentamos ver cual es el patrón de respuesta que hace que se den estos resultados tan dispares y discernir a nivel genómico cuales pueden ser las claves que hay detrás”, explica la Dra. Elena Élez.

Para llevar adelante el estudio, se reclutarán dos grupos de pacientes procedentes del Hospital Vall d’Hebron y del Instituto Catalán de Oncología (ICO) de l’Hospitalet de Llobregat. Por un lado, se estudiará a pacientes con cáncer colorrectal avanzando hipermutado sin IMS. En ellos se analizarán las características clínicas y genómicas, tanto del tumor como del ADN circulante y la respuesta a los tratamientos. La segunda cohorte estará formada por pacientes que sí tengan IMS, donde se buscará correlacionar las posibles diferencias genómicas y clínicas de estos pacientes con la respuesta a tratamientos recibidos. Así pues, este proyecto precisará de una colaboración entre el Grupo de Tumores Gastrointestinales y Endocrinos y el Grupo de Genómica del Cáncer, dirigido por la Dra. Ana Vivancos, ambos del VHIO, y el Instituto Catalán de Oncología (ICO).

Inestabilidad de microsatélites

El colorrectal es uno de los cánceres que más incidencia tiene en el mundo occidental. Cuando además la patología alcanza un estado avanzado, el pronóstico de los pacientes empeora significativamente, ya que la media de supervivencia se sitúa en tan solo 30 meses. Por eso adquiere una especial relevancia el poder caracterizarlo molecularmente tanto desde el punto de vista del pronóstico como desde el terapéutico, debido a la gran heterogeneidad que existe.

Entre todos los pacientes con cáncer colorrectal, un 16% se encuentran hipermutados, lo que puede ser causado por defectos en la capacidad de las células para reparar el ADN dañado. Entre estos, aproximadamente tres de cada cuatro se corresponden con pacientes con IMS, un cambio genético que está asociado con un mal pronóstico de la enfermedad.

Estos suponen un reto terapéutico, ya que tienen especial mal pronóstico. Si bien la inmunoterapia ha emergido como una alternativa potencial a estos pacientes, una proporción considerable de los mismos no responden de entrada o presentan resistencia secundaria. “De esta forma, el primero de nuestros objetivos será el de analizar los mecanismos de resistencia desde un punto de vista genómico que nos pueda ayudar a explicar por qué se dan estas diferencias de respuesta”, añade la Dra. Élez. El estudio serviría así para identificar de forma preliminar biomarcadores de resistencia o respuesta y suponer un punto de partida para análisis con mayor número de pacientes.

Además, otro de los objetivos que se plantea la investigación es ver si existe algún tipo de correlación a nivel genómico entre los pacientes hipermutados pero que no presentan esta inestabilidad con los que sí lo hacen. “Si descubriéramos que existe esta relación podría abrir la puerta al tratamiento con inmunoterapia de este tipo de pacientes sin IMS, para los que hasta ahora no se consideraba como una opción”, concluye la Dra. Élez.

“En la práctica clínica, a parte de los tratamientos convencionales, en los últimos años hemos desarrollado nuevos abordajes que se basan en desactivar el ciclo del sistema inmune en puntos determinados para emplear contra el cáncer. Sin embargo, hay pacientes que no responden de ninguna manera a estos tratamientos de inmunoterapia. Investigaciones como esta buscan que sí puedan responder en un futuro. Es importante estudiar todos los factores relacionados con los tumores que nos permitan ofrecer una respuesta diferencial para cada paciente”, explica el Dr. Josep Tabernero.

 

 

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