Barcelona, 14 de agosto de 2020.– Dos proyectos del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) han sido seleccionados por la Agencia de Gestión de Ayudas Universitarias y de Investigación (AGAUR) para recibir financiación de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) mediante dos convocatorias diferentes.

Uno de los proyectos ha sido seleccionado en el marco de las Ayudas de Industria del Conocimiento, impulsadas desde la Secretaria de Universidades e Investigación de la Generalitat de Cataluña. A través de ellas se busca favorecer la creación y consolidación de un ecosistema empresarial nuevo, de alto valor añadido, basado en los resultados provenientes de los diferentes centros de generación de conocimiento del sistema catalán de ciencia e innovación. Estas ayudas constaban de dos modalidades: Ayudas Semilla, para proyectos innovadores con potencial de incorporación al sector productivo, y Ayudas Producto, para la obtención de prototipos, orientada a la valorización y transferencia de los resultados de investigación generados por equipos de investigación de Cataluña. Es en esta segunda modalidad donde ha sido seleccionado el proyecto del VHIO para el desarrollo de PARPiPRED, también conocido como test RAD51predict, dirigido por la Dra. Violeta Serra. La cuantía de la ayuda percibida es de 100.000 euros, el 50% de los cuales corren a cargo de los fondos FEDER.

El otro proyecto ha sido seleccionado dentro de la convocatoria de ayudas para proyectos de valorización y transferencia de conocimiento desarrollados por innovadores en estadías en entidades del sistema de investigación e innovación de Cataluña (Innovadores). En esta convocatoria ha sido seleccionado el proyecto ONIRIA, dirigido por el Dr. Héctor G. Palmer. En este caso la cuantía percibida será de 84.000 euros, el 50% de los cuales correrán a cargo de los fondos FEDER.

Ambas ayudas forman parte de la Estrategia de investigación e innovación para la especialización inteligente de Cataluña (RIS3CAT), que promueve la I+D+i como motor de transformación del tejido productivo. La RIS3CAT prevé la valorización del conocimiento y la transferencia innovadora como uno de los instrumentos básicos para conseguir este objetivo.

RAD51predict, identificando la respuesta a los inhibidores de PARP
En los últimos años, los avances en la comprensión de los mecanismos moleculares del cáncer están permitiendo el desarrollo de nuevos tratamientos que emplean como dianas los puntos débiles de la enfermedad. Se trata de terapias dirigidas que han demostrado ser generalmente bien toleradas y terapéuticamente beneficiosas. Una de estas terapias es lo que se conoce como inhibidores de PARP o PARPi, que buscan aprovechar que algunos tumores presentan una reparación defectuosa del ADN por la vía de reparación de recombinación homóloga, una característica que presenta aproximadamente el 13% de todos los tumores. Es un tratamiento que en España solo se ha aprobado para algunos cánceres de ovario y se espera su aprobación para algunos de mama, páncreas y próstata, estos últimos cuando hay presente algún biomarcador.

“Sin embargo, los biomarcadores que se utilizan para identificar a la población de pacientes con mayor probabilidad de respuesta a este tipo de terapias, a saber, la sensibilidad al platino o la mutación BRCA1/2, tienen una capacidad predictiva limitada. Además existe la necesidad de extender el uso de estos medicamentos a pacientes con deficiencia de HRR más allá de los criterios de selección antes mencionados”, explica la Dra. Violeta Serra, quien apunta cómo se está evaluando ahora mismo la respuesta en pacientes de cáncer de mama sin mutación BRCA1/2 así como en otros tipos de tumores como próstata, páncreas y endometrio.

En el VHIO se ha desarrollado un ensayo de inmunofluorescencia basado en la localización de tres biomarcadores, que permite medir los niveles de reparación funcional del ADN y se correlaciona con la respuesta al tratamiento: RAD51predict. “Creemos que esta herramienta mejorará la práctica oncológica y ofrecerá beneficios para la salud del paciente así como ahorros significativos para los sistemas de atención médica”, añade la Dra. Serra.

ONIRIA, llevando TET2 a la investigación clínica
En los últimos años, el trabajo de investigación llevado a cabo ha permitido identificar TET2 como un regulador epigenético de gran importancia en el desarrollo del cáncer. Su actividad es fundamental para que las células tumorales puedan entrar en latencia o dormirse y no morir en el proceso, convirtiéndose de esta forma en una especie de semilla resistente a los tratamientos que puede dar lugar a recaídas en los pacientes aparentemente curados.

El trabajo llevado a cabo por el Dr. Héctor G. Palmer y su equipo en el VHIO ha servido para demostrar que la eliminación de TET2 sirve para matar las células tumorales durmientes, convirtiéndose de esta forma en una importante diana terapéutica. “Desde que identificamos a TET2 como el talón de Aquiles de las células durmientes, hemos estado desarrollando nuevos fármacos para bloquear su actividad enzimática. Estos fármacos permitirán eliminar las células resistentes de los tumores y prevenir futuras recaídas”, comenta el Dr. Palmer.

De esta forma se han desarrollado por un lado inhibidores de TET2, para erradicar las células tumorales latentes responsables de la quimiorresistencia de los tumores sólidos avanzados y la recaída de los pacientes de una terapia efectiva. Por otro, también se ha trabajado para generar activadores de TET2 que promueven la latencia celular, que puedan servir para el tratamiento de enfermedades en las que la pérdida parcial de la función TET2 es un evento iniciador clave, como varias formas de enfermedades hematooncológicas –como la leucemia mieloide aguda o el síndrome mielodisplásico– así como otras afectaciones relacionadas con el envejecimiento, como la neurodegeneración.

Ahora, tras todos estos años de trabajo preclínico, se está planeando la creación de una empresa spin-off que pueda traer tanto los activadores como los inhibidores de TET2 a la práctica clínica, y en este proyecto se enmarca la ayuda concedida por la AGAUR. “El objetivo final de este proyecto es maximizar el valor de nuestros candidatos a medicamento, garantizar una financiación exitosa que permita todo el desarrollo preclínico e identificar indicaciones adicionales en las que nuestros compuestos podrían tener valor terapéutico”, finaliza el Dr. Héctor G. Palmer, quien señala como se ha llegado a una etapa de la investigación que debe seguir creciendo fuera del escenario más académico y para la que la ayuda de la AGAUR será importante.