• En los últimos años la incidencia del cáncer de páncreas ha aumentado de forma considerable, superando en Europa por primera vez en mortalidad al cáncer de mama

 

  • La Dra. Teresa Macarulla, del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), ha participado en el estudio POLO, en el que se ha demostrado por primera vez la eficacia de un tratamiento personalizado en este tipo de cáncer

 

  • La Dra. Macarulla también participa en el proyecto NoCanTher, que persigue el desarrollo de tratamientos efectivos contra el cáncer de páncreas basados en la nanotecnología

 

  • Por su parte, la Dra. María Abad, seleccionada en la convocatoria de Salud de “la Caixa”, desarrolla un proyecto de investigación para analizar el microproteoma de este tumor e identificar nuevos micropéptidos que sirvan como diana para futuros tratamientos

 

 

Barcelona, 20 de noviembre de 2019.– El cáncer de páncreas es uno de los tumores con menos avances científicos en los últimos cinco años. Solo un 20% de los pacientes son candidatos a una opción quirúrgica curativa, siendo la mayoría de los pacientes diagnosticados en fases avanzadas. Para este grupo la supervivencia a los 5 años sigue siendo menor del 10%. Además, en los últimos años la incidencia del cáncer de páncreas ha aumentado considerablemente.

 

La falta de mejoría en la supervivencia y el aumento de la incidencia en este tumor han hecho que las predicciones sitúen el cáncer de páncreas como responsable de la segunda causa de muerte por cáncer en Estados Unidos en el año 2030. En Europa, este año 2018 y por primera vez, su mortalidad supera ya la del cáncer de mama.

 

En el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) se ha puesto el foco en intentar superar todos estos obstáculos, y para lograrlo, la gran esperanza en este tipo de tumores es la personalización de su enfoque terapéutico.

 

Para conseguirlo, en el VHIO se ha apostado por el trabajo transversal, investigando de forma conjunta diferentes grupos del centro para aportar desde cada disciplina su visión y experiencia con el objetivo último de mejorar los tratamientos para el cáncer de páncreas. Así, los investigadores del VHIO han sabido explotar en los últimos años las posibilidades que las terapias personalizadas ofrecen en la lucha contra el cáncer.

 

Recientemente, la Dra. Teresa Macarulla, investigadora principal del Grupo de Tumores Gastrointestinales y Endocrinos del VHIO, que dirige el Dr. Josep Tabernero, ha participado en una investigación que ha validado por primera vez un tratamiento dirigido contra una mutación específica en este tipo de tumores, en concreto, los que presentan una mutación germinal en el gen BRCA1 o BRCA2. Este estudio, conocido como POLO, ha permitido a pacientes con este tipo de mutaciones poder realizar un tratamiento de mantenimiento con un fármaco inhibidor de PARP y pudiendo parar la quimioterapia sin avance de la enfermedad, con lo que ello comporta para su calidad de vida. “Entre un 6 y un 8% de los pacientes con cáncer de páncreas son portadores de esta mutación, y en ellos el tratamiento con olaparib tras un periodo de inducción con quimioterapia se muestra como una prometedora opción terapéutica. Es un primer paso, y ahora debemos continuar investigando para ver si otras mutaciones relacionadas con la reparación del ADN también se podrían beneficiar de este tratamiento en cáncer de páncreas”, explica la Dra. Macarulla. La Dra. Ana Vivancos, jefa del Grupo de Genómica del Cáncer del VHIO, está trabajando en este sentido buscando otras alteraciones susceptibles de beneficiarse de los inhibidores de PARP. “Es lo que se conoce como genes BRCAness, o sea, genes de la misma familia que sin ser específicamente BRCA se puedan comportar de manera parecida y responder al tratamiento”, explica la Dra. Vivancos.

 

La Dra. Teresa Macarulla, además, está colaborando en un enfoque completamente diferente. El proyecto NoCanTher persigue el desarrollo de tratamientos efectivos contra el cáncer basados en nanotecnología. “El escaso avance en el tratamiento con terapias estándar hace que la aproximación de este proyecto sea novedosa y potencialmente un tratamiento eficaz para el cáncer de páncreas localmente avanzado”, comenta la Dra. Macarulla. En concreto, el proyecto busca ampliar estos tratamientos mediante la formulación de nanopartículas magnéticas que puedan penetrar en un tumor que por sus características anatómicas ya presenta ciertas dificultades para que la medicación penetre en él.

 

 

 

 

Micropéptidos, un campo inexplorado que apunta maneras

 

Los micropéptidos son unas proteínas muy pequeñas que, precisamente por su tamaño, habían pasado totalmente desapercibidas hasta ahora. El microproteoma, es decir, el conjunto de micropéptidos que producen nuestras células, es todavía un campo poco explorado, pero tiene un gran potencial para cambiar muchos de los paradigmas actuales en el tratamiento del cáncer. Hasta la fecha solo conocemos la función de unos pocos, y tres de ellos se han relacionado con cáncer. Teniendo en cuenta que se estima la existencia de miles en nuestras células, es muy posible que muchos de ellos, todavía por descubrir, tengan funciones importantes en la formación de tumores y en las metástasis.

 

La Dra. María Abad, investigadora principal del Grupo de Plasticidad Celular y Cáncer del VHIO, está desarrollando un proyecto de investigación para analizar el microproteoma del cáncer de páncreas y de esta forma identificar nuevos micropéptidos que puedan servir como diana para futuros tratamientos. “En mi laboratorio ya hemos identificado varios micropéptidos que tienen importantes funciones en cáncer: unos están implicados en frenar el crecimiento de los tumores, otros en impedir que las células tumorales invadan otros tejidos y produzcan metástasis. Es un campo muy prometedor, y con nuestro trabajo esperamos poder conocer mejor este nuevo mundo de los micropéptidos y abrir nuevos caminos que lleven a su aplicación en la práctica clínica”, apunta la Dra. María Abad, que espera que esto sirva para mejorar y ofrecer nuevas opciones terapéuticas para el único tipo de cáncer cuya mortalidad ha aumentado en los últimos años.

 

Como ejemplo de la transversalidad y el carácter translacional de la investigación que se realiza en el VHIO, la Dra. Macarulla se encargará del desarrollo clínico de los potenciales resultados de este proyecto, trasladando a los pacientes las observaciones que genere el grupo de la Dra. Abad.

 

Para llevar a cabo este ambicioso e innovador programa, la Dra. María Abad ha recibido financiación de la Fundación FERO y, recientemente, una Ayuda a la Investigación en Biomedicina 2019 de la Fundació La Caixa y la XVI Convocatoria de Ayudas a la investigación en Salud de Fundación Mutua Madrileña.