Barcelona, 18 de septiembre de 2020.- En los últimos años, los avances de la inmunoterapia han cambiado la historia natural de varios tumores sólidos, en particular el melanoma y el cáncer de pulmón. Esto ha servido para abrir toda una línea de investigación para otros tumores como el cáncer de mama. Sobre este aspecto se centró la charla de este pasado jueves de los talleres de cáncer de mama que organiza el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) en colaboración con el Hospital Universitario Vall d’Hebron (HUVH), que cuentan con el patrocinio de Pfizer, y que ha vuelto a celebrarse de forma virtual.

La encargada de dar esta charla ha sido la Dra. Isabel Pimentel, oncóloga especialista del Hospital Universitario Vall d’Hebron. Durante su exposición, la Dra. Pimentel explicó lo siguiente: “Aunque esta estrategia en otros tumores sólidos está respondiendo bien, lo cierto es que en cáncer de mama hasta ahora solo se verificó impacto en supervivencia en las pacientes con el subtipo triple negativo”.

El cáncer de mama triple negativo supone un 15% de los tumores de mama y se trata de un subtipo especialmente necesitado de nuevas dianas terapéuticas. “Por ese motivo, los tratamientos de inmunoterapia han sido muy bien acogidos y resultan esperanzadores tanto para las pacientes como para sus oncólogos”, añade la Dra. Pimentel, quien también explicó en su charla cuáles son los factores predictivos de respuesta a los tratamientos de inmunoterapia y sus potenciales efectos laterales.

También durante la charla se explicó como en el VHIO se continúa investigando para desarrollar y llevar la inmunoterapia a la práctica clínica. “Estamos investigando tanto nuevas combinaciones terapéuticas con inmunoterapia como su aplicación en diferentes subtipos de cáncer de mama y en distintas fases de la enfermedad. Buscamos, en definitiva, que esta nueva aproximación pueda ser de utilidad para el mayor número posible de pacientes”, comenta la Dra. Isabel Pimentel.

 “Nuestro objetivo es proporcionar a las pacientes herramientas, siempre basadas en la evidencia científica, así como educación e información sobre diferentes temas referentes al cáncer y a la calidad de vida que les interesen o preocupen. Todo ello con la finalidad de mejorar el manejo de síntomas y efectos secundarios a largo plazo, así como para que las pacientes se conviertan en activas participantes de su bienestar físico, emocional y social. Es importante entender la salud como algo integral que afecta a todas las áreas de la persona, tanto durante el tratamiento como una vez superado”, explicó la Dra. Marta Capelán, encargada de dirigir el ciclo de talleres en el cual se enmarcó esta charla.