• Los resultados de dos estudios que se acaban de presentar en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) abren la puerta a nuevas opciones de tratamiento con anti-PD-1 para pacientes con cáncer de endometrio y cáncer de cérvix avanzado o recurrente que habían progresado después de una primera línea de tratamiento con quimioterapia.

Barcelona, 18 de septiembre de 2020.– El Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) ha tenido un papel relevante en varios estudios que arrojan resultados preliminares esperanzadores para pacientes con cáncer de endometrio y de cérvix avanzado o recurrente.

La Dra. Ana Oaknin, jefa del Grupo de Neoplasias Ginecológicas del VHIO y jefa del Programa de Tumores Ginecológicos del Hospital Universitario Vall d’Hebron, es la primera autora del estudio Garnet. Se trata de un estudio de fase I, en el que se ha administrado dostarlimab (TSR-042), un anticuerpo monoclonal anti-PD-1, a pacientes con cáncer de endometrio avanzado o recurrente cuya enfermedad había progresado después de recibir una primera línea de tratamiento con quimioterapia. Este estudio se ha realizado sobre dos grupos de pacientes: pacientes con cáncer de endometrio avanzado o recurrente con deficiencia en el sistema de reparación de errores de ADN (dMMR) y pacientes con cáncer de endometrio avanzado o recurrente con competencia en el sistema de reparación de errores de ADN (pMMR). Aunque dostarlimab ha demostrado actividad en los dos grupos de pacientes con un control notable de la enfermedad, los resultados más significativos –un 44,7% frente a un 13,4%– se han producido en el grupo de pacientes con dMMR. Por el contrario, en el grupo de pacientes con pMMR se detectó un porcentaje más alto de respuesta en pacientes con cáncer de endometrio de tipo II, que históricamente se asocia con un peor pronóstico.

“El estudio Garnet representa la serie más larga de pacientes con cáncer de endometrio avanzado tratados con anti-PD-1 hasta la fecha y abre la puerta a una nueva opción de tratamiento para estas pacientes sin un tratamiento efectivo después de una primera línea de tratamiento estándar con quimioterapia”, comenta la Dra. Ana Oaknin.

También en el marco de ESMO 2020, la Dra. Oaknin ha participado como coautora en el artículo donde se presentan resultados preliminares de dos estudios independientes de fase II en los que se ha comparado el tratamiento con balstilimab, otro anticuerpo monoclonal anti-PD-1, como monoterapia o en combinación con zalifrelimab, un inhibidor de CTLA-4, en pacientes con cáncer de cérvix metastásico o recurrente. Este ensayo, el mayor estudio informado sobre inhibidores de puntos de control en este tipo de cáncer, ha demostrado que ambas opciones de tratamiento han generado una buena respuesta en las pacientes con PDL1+ y PDL1- y que la combinación de los dos fármacos –balstilimab y zalifrelimab– como agente único incrementa la supervivencia global con una buena tolerancia por parte de las pacientes. “Actualmente no disponemos de un tratamiento estándar para las pacientes con carcinoma de cérvix metastásico o recurrente que hayan progresado a la primera línea basada en platino, por lo que estos resultados preliminares demuestran que tanto el tratamiento con balstilimab como su combinación con zalifrelimab pueden abrir una nueva opción terapéutica con inmunoterapia como segunda línea de tratamiento para este tipo de cáncer”, comenta la Dra. Ana Oaknin.