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Un estudio demuestra que la biopsia líquida puede mejorar el diagnóstico y tratamiento del tumor cerebral pediátrico más frecuente

  • El meduloblastoma es el tumor cerebral pediátrico más común. Sin embargo, tanto la heterogeneidad de esta enfermedad como su evolución a lo largo del tiempo dificultan su diagnóstico y seguimiento, así como su tratamiento.
  • Un estudio liderado por Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), con la participación multidisciplinar de diferentes equipos del Campus Vall d’Hebron, que se acaba de publicar en la revista Nature Communications, demuestra que la biopsia líquida del líquido cefalorraquídeo permite identificar alteraciones genómicas del tumor en todas las fases de su evolución e incluso antes de la cirugía, lo que permitirá adaptar los tratamientos a las características de cada tumor en cada momento y ajustar la intensidad de la terapia al pronóstico del paciente.
  • Con esta técnica, no solo se podrán obtener muestras de forma no invasiva –que es la principal dificultad en el tratamiento actual de estos tumores por su localización–, sino que permitirá identificar y caracterizar mejor las recaídas para poder tratarlas de manera precisa en función de sus características moleculares.

Barcelona, 27 de octubre de 2020– Un trabajo liderado por el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), que forma parte del Campus Vall d’Hebron, bajo la dirección del Dr. Joan Seoane, director de Investigación Traslacional del VHIO, jefe del Laboratorio de Expresión Génica y Cáncer y profesor ICREA y de la UAB, ha demostrado como el análisis del ADN tumoral circulante (ctDNA son las siglas en inglés) en el líquido cefalorraquídeo mediante biopsia líquida puede ser una herramienta de gran utilidad en el manejo de los pacientes pediátricos con meduloblastoma. El artículo, que acaba de ser publicado en la revista Nature Communications, es fruto de un trabajo colaborativo y multidisciplinar de diferentes equipos del Campus Vall d’Hebron liderado por el Dr. Seoane con la participación, entre otros, de la Dra. Laura Escudero, primera autora del estudio; el Servicio de Oncología Pediátrica del Hospital Universitari Vall d’Hebron, con el equipo de las doctoras Soledad Gallego y Anna Llort, y el Servicio de Neurocirugía del hospital, con la participación de los doctores Juan Sahuquillo, Maria Antònia Poca y Francisco Martínez-Ricarte.

Joan Seoane

“La caracterización molecular del meduloblastoma es crucial para el correcto manejo y tratamiento de esta enfermedad. Sin embargo, la obtención de una muestra de tejido para su análisis está limitada por el hecho de que el tumor se encuentra en el cerebelo y eso dificulta mucho el acceso quirúrgico a biopsias”, explica el Dr. Seoane, quien recalca que este nuevo trabajo demuestra que el análisis del ctDNA podría ayudar al diseño de estrategias terapéuticas personalizadas más efectivas y a reducir los tratamientos excesivos para prevenir efectos secundarios a largo plazo. Al igual como ya ha sucedido en otros tipos de tumores cerebrales y ha quedado recogido en trabajos de este mismo grupo, el líquido cefalorraquídeo líquido que recorre todo el sistema nervioso central tiene un gran valor como matriz biológica en donde poder detectar ADN tumoral. El ADN de un tumor cerebral no se suele detectar en la sangre sino en el líquido cefalorraquídeo de los pacientes.

Una enfermedad muy heterogénea
El meduloblastoma es el tumor cerebral más prevalente en la infancia y se trata de un tumor complejo y heterogéneo con un amplio rango de pronóstico, y es en algunos casos una neoplasia extremadamente agresiva. La resección quirúrgica del tumor es actualmente la primera opción en el tratamiento. “El meduloblastoma evoluciona con el tiempo y no siempre es posible adquirir nuevas muestras que permitan comprobar los cambios que se producen en el tumor para así establecer cuál es el tratamiento más adecuado en cada momento”, señala el Dr. Seoane, quien además incide en que la recaída, que puede llegar a producirse en hasta un 30% de los pacientes, es la principal causa de mortalidad en pacientes con meduloblastoma.

El líquido cefalorraquídeo como respuesta a las dificultades de acceso a estos tumores
Todos estos desafíos hacen necesario el desarrollo de nuevas herramientas que permitan la caracterización molecular de la enfermedad y hacerlo a través de métodos lo menos invasivos posible. La hidrocefalia aumento de la cantidad de líquido cefalorraquídeo es muy común en los pacientes pediátricos con tumores de la fosa posterior como el meduloblastoma. “En estos casos, y antes del tratamiento quirúrgico del tumor, se requiere el drenaje del líquido cefalorraquídeo para aliviar la presión intracraneal. Además, las muestras de líquido cefalorraquídeo se recolectan de forma rutinaria para su análisis citológico. Tenemos, por tanto, la posibilidad de acceder fácilmente a estas muestras”, señala la Dra. Laura Escudero, primera autora del estudio, al tiempo que incide en que el estudio del ctDNA en líquido cefalorraquídeo aún no se había explorado en este ámbito pediátrico.

El trabajo que ahora se ha publicado, que ha recibido el apoyo de la de la Fundación Fero y de la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) a través de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en un proyecto coordinado por el Dr. Seoane, demuestra como el análisis del líquido cefalorraquídeo permite identificar alteraciones genómicas del tumor durante la progresión tumoral e incluso antes de la cirugía, ayudando a la determinación del pronóstico del tumor, a la identificación de recurrencias y a la monitorización de la evolución tumoral para ajustar el tratamiento a cada tumor de cada paciente en cada momento. “Por ejemplo, la información derivada de la biopsia líquida es fundamental para establecer un buen pronóstico y saber cuándo estamos ante un tumor agresivo o no. Esta información es relevante tanto para el cirujano como para el oncólogo a la hora de valorar los riesgos y beneficios de cada intervención. En pacientes con tumores poco agresivos es posible realizar intervenciones más conservadoras y reducir las dosis de quimioterapia y radioterapia para evitar los posibles efectos secundarios negativos del tratamiento, mientras que en aquellos identificados como más agresivos se emplearán otros enfoques”, explica el Dr. Joan Seoane.

Así mismo, el análisis del ctDNA también ofrece información valiosa para determinar diferentes tratamientos y avanzar en la personalización en el tratamiento de estos pacientes, como señala la Dra. Laura Escudero: “En concreto hay algunas mutaciones que son clave a la hora de optar por algunos tratamientos, como las del gen PTCH1, que codifica una proteína denominada patched-1. En este caso, inhibidores de lo que se conoce como vía Sonic Hedgehog podrían ser eficaces”.

 “En definitiva, los resultados de este trabajo apuntan a una vía prometedora para el manejo de los pacientes pediátricos de meduloblastoma a través del análisis del ctDNA en el líquido cefalorraquídeo, que permitirá mejorar el diagnóstico y pronóstico de la enfermedad, identificar posibles dianas terapéuticas y entender cómo cambia el tumor a lo largo del tiempo para de esta forma ser más precisos y eficaces en los tratamientos”, añade el Dr. Seoane.

Referencia:

Laura Escudero, Anna Llort, Alexandra Arias, Ander Díaz-Navarro, Fran Martínez-Ricarte, Carlota Rubio-Pérez, Regina Mayor, Ginevra Caratù, Elena Martínez-Sáez, Élida Vázquez-Méndez, Iván Lesende-Rodríguez, Raquel Hladun, Luis Gros, Santiago Ramón y Cajal, Maria A. Poca, Xose S. Puente, Juan Sahuquillo, Soledad Gallego, Joan Seoane. “Circulating tumour DNA from the cerebrospinal fluid allows the characterization and monitoring of meduloblastoma”. Nature Communications. DOI: 10.1038/s41467-020-19175-0

27/10/2020|