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Un estudio internacional con participación de investigadores del VHIO apunta al efecto protector de la placenta frente a la COVID-19 durante el embarazo

  • Tras realizar un análisis clínico, morfológico y molecular completo de una cohorte de 37 mujeres embarazadas, 21 de las cuales habían confirmado una infección por SARS-CoV-2, se observó que, aunque el virus pudo infectar las placentas de casi la mitad de las embarazadas, no se encontró evidencia de transmisión vertical en ningún recién nacido. Todas las muestras procedían de mujeres que dieron a luz durante la primera ola de la pandemia en 2020 en Italia.
  • Sin embargo, el estudio también apunta que, cuando la carga viral en la placenta es muy elevada, aunque la placenta sigue actuando como barrera, puede verse severamente afectada e influir en el desarrollo del neonato.
  • La investigación, en la que han participado los doctores Joan Seoane y Paolo Nuciforo, del VHIO, junto con el Dr. Andrés Antón Pagarolas, del servicio de microbiología del Hospital Universitario Vall d’Hebron y otras investigadores de la Fondazione IRCCS Ca’ Granda Ospedale Maggiore Policlinico de Milán (Italia) y de la Universidad de Basilea (Suiza), demuestra la importancia de un abordaje multidisciplinar frente al COVID-19 y ha observado paralelismos en las estrategias que tanto el virus SARS-CoV-2 como las células tumorales utilizan para escapar al control del sistema inmunitario.

Barcelona, 18 de febrero de 2021– Apenas hace un año que conocemos el SARS-CoV-2 y, aunque ya se sabe mucho de él, todavía falta mucho más por investigar. Centros de investigación de todo el mundo se están volcando para comprender todos los mecanismos que hay detrás de este virus que ha puesto en jaque a todo el mundo. Y en este esfuerzo colaborativo no solo están participando inmunólogos y epidemiólogos. Otros especialistas están aportando también su grano de arena desde otros puntos de vista. Es el caso de la oncología, una de las disciplinas médicas que en los últimos años ha tenido un mayor desarrollo tecnológico.

Precisamente la tecnología que se aplica para el análisis molecular de los tumores se ha usado para realizar un análisis clínico, morfológico y molecular completo de las placentas de mujeres embarazadas con y sin infección por SARS-CoV-2, que dieron a luz durante la primera ola de la pandemia en Italia. Los resultados de este estudio internacional, cuyo objetivo es analizar el efecto del virus sobre la fisiopatología de la placenta y sus consecuencias sobre el recién nacido, se acaban de publicar en la revista The Journal of Clinical Investigation. “Gracias a este trabajo hemos podido constatar que, aunque el virus puede infectar la placenta, en ningún caso se produjo una transmisión vertical de la madre al recién nacido, lo que apunta a que la placenta puede ser una barrera materno-neonatal eficaz contra el virus, incluso en presencia de una infección grave”, señala el Dr. Paolo Nuciforo, jefe del Grupo de Oncología Molecular del VHIO y coautor del trabajo junto con el Dr. Joan Seoane, quien añade que “por primera vez, hemos determinado la carga viral en tejidos de placentas usando la combinación de técnicas de PCR y de hibridación in situ y se ha demostrado que, aunque ocasionalmente, el SARS-CoV-2 puede infectar masivamente las células de la placenta y determinar su muerte”. Este estudio ha sido posible en parte gracias a la financiación para la investigación contra la Covid-19 obtenida del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, a través de la Dirección General de Investigación e Innovación en Salud (DGRIS).

“El virus busca escapar del control del sistema inmunitario y para eso desarrolla diferentes estrategias. Es algo que tiene en común con las células tumorales. Nosotros hemos querido ofrecer nuestra experiencia en este sentido aportando todo lo que hemos aprendido en el contexto del cáncer. Así, hemos observado que las estrategias utilizadas por las células tumorales para escaparse del sistema inmune son similares a las utilizadas por el virus”, explica el Dr. Joan Seoane, director del Programa de Investigación Preclínica y Translacional del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), investigador principal del Grupo de Expresión Génica y Cáncer y profesor ICREA, quien además apunta cómo se puede aprovechar lo que se descubra acerca del mismo virus SARS-CoV-2 para desarrollar nuevos tratamientos para el cáncer, y viceversa, aplicar lo que se conoce del cáncer para buscar tratamientos contra la COVID-19.

Daños por carga viral alta
Para llevar a cabo el estudio se analizó una cohorte de 37 mujeres embarazadas, 21 de las cuales habían confirmado una infección por SARS-CoV-2 en una prueba PCR. Todas las mujeres dieron a luz con éxito a recién nacidos vivos y asintomáticos excepto en dos casos. Una paciente que había tenido un resultado negativo se sometió a inducción de parto por un aborto espontáneo terapéutico debido a una anomalía cromosómica, y otro de los recién nacidos, en este caso de una paciente positiva con SARS-CoV-2, mostró asfixia perinatal que requirió ventilación mecánica y suplementos de oxígeno durante los primeros tres días de vida, seguida de episodios de epilepsia y síntomas neurológicos que se resolvieron progresivamente tras tratamiento farmacológico.

“En este segundo caso, los problemas del neonato no se debieron a que estuviera infectado por el SARS-CoV-2, sino a que la placenta se vio severamente afectada por la enfermedad. Así, el neonato sufre, pero lo hace porque la placenta ya no está funcionando adecuadamente”, explica el Dr. Nuciforo, quien además apunta que en este caso no es tan importante que haya una transmisión vertical de la enfermedad para que haya afectación. En esta muestra de placenta severamente afectada por el SARS-CoV-2 se pudo constatar que la carga viral y los daños eran similares a los que el virus causa en los pulmones de pacientes fallecidos por COVID-19.

El estudio llevado a cabo también ha podido constatar que, para que se produzca este daño en la placenta con implicación en los resultados del embarazo, es necesario que llegue una alta carga viral a este órgano, aunque no está relacionado directamente con ningún parámetro clínico o patológico conocido en las embarazadas. “Ahora mismo no sabemos cómo identificar a estas pacientes de forma adecuada, para poder ofrecerles un tratamiento diferente que ayude a evitar que la placenta se vea afectada. Existen diferentes alternativas, como el desarrollo de posibles marcadores en la sangre de las pacientes, pero es todavía un camino inexplorado sobre el que es necesario investigar más”, comenta el Dr. Paolo Nuciforo.

Similitudes y relación con el cáncer
Este trabajo de investigación que se llevó a cabo con el virus del SARS-CoV-2 en las placentas de mujeres que tenían la infección ha permitido observar que la respuesta inflamatoria de estas era muy similar a la que se observa en algunos tumores. “En el análisis hemos empleado la misma tecnología que utilizamos cuando estudiamos el cáncer. Hemos visto que la inflamación generada por el virus es muy parecida a la inducida por algunos tumores. Si entendemos este sistema inflamatorio seremos capaces de desarrollar nuevos tratamientos”, comenta el Dr. Joan Seoane.

¿Por qué estudiar un virus en un centro de investigación sobre el cáncer? Las investigaciones en enfermedades infecciosas y sobre el cáncer pueden ir de la mano. Las enfermedades infecciosas son una gran preocupación para los oncólogos. Esto es así porque los pacientes con cáncer que están recibiendo quimioterapia o inmunoterapia son especialmente vulnerables a las infecciones, como la del SARS-CoV-2, porque su sistema inmunológico está comprometido.

Así mismo, entender la intersección entre las dos enfermedades representa una oportunidad extraordinaria para prevenir y tratar el cáncer. “El estudio de las bacterias y otros microbios que pueblan nuestro cuerpo, lo que se conoce como el microbioma, podrá ayudarnos a entender mejor la predisposición a desarrollar un cáncer y la respuesta a los tratamientos”, comenta el Dr. Paolo Nuciforo, quien recalca la importancia de trabajos multidisciplinares como este recientemente publicado, en el que se busca entender cómo el virus escapa del sistema inmunitario y si lo hace usando las mismas estrategias que los tumores. “El estudio de la COVID-19 desde diferentes aproximaciones nos puede permitir descubrir nuevos procesos todavía inexplorados. Es importante, en algunos casos, observar el problema desde un prisma diferente y aportar los conocimientos de un campo distinto, en este caso el cáncer, para entender y buscar soluciones a la infección vírica. La investigación multidisciplinaria puede generar sinergias bidireccionales que nos permitirán desarrollar nuevas terapias que ayuden tanto en el manejo de la COVID-19 como del propio cáncer, que no podemos olvidar que sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo”, finaliza el Dr. Joan Seoane.

Referencia:

Fulvia Milena Cribiù, Roberta Erra, Lorenza Pugni, Carlota Rubio-Perez, Lidia Alonso, Sara Simonetti, Giorgio Alberto Croci, Garazi Serna, Andrea Ronchi, Carlo Pietrasanta, Giovanna Lunghi, Anna Maria Fagnani, Maria Piñana, Matthias Matter, Alexandar Tzankov, Luigi Terracciano, Andres Anton, Enrico Ferrazzi, Stefano Ferrero, Enrico Iurlaro, Joan Seoane*, Paolo Nuciforo*. Severe SARS-CoV-2 placenta infection can impact neonatal outcome in the absence of vertical transmission. J Clin Invest. 2021. * co-corresponding authors; https://doi.org/10.1172/JCI145427

18/02/2021|