La investigación es la principal herramienta de la que disponemos en la lucha contra el cáncer. Entender cuáles son los mecanismos que se encuentran detrás de la enfermedad, así como desarrollar nuevos tratamientos y técnicas de diagnóstico, es lo que ayudará a continuar en el camino de cronificación del cáncer y a mejorar la supervivencia de los pacientes que lo padecen.

En las Navidades del pasado año, La Marató de TV3 y Catalunya Ràdio se dedicó al cáncer, un evento que batió records de recaudación y que logró juntar más de 15 millones de euros para investigaciones sobre cáncer, la cifra más alta lograda en 27 años de historia de esta cita solidaria, y ahora se han dado a conocer los proyectos en los que se invertirá este dinero. El Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) estará involucrado en ocho proyectos, de los cuales coordinará siete.

El acto de entrega de estas ayudas ha tenido lugar esta misma tarde en la Acadèmia de Ciencies Mèdiques i de la Salut de Catalunya i de Balears, donde se han hecho públicos los 96 equipos premiados que trabajarán los próximos tres años para encontrar respuestas para el cáncer, y entre los que se encuentran los ocho proyectos con participación del VHIO.

Mejora del diagnóstico

La heterogeneidad de los tumores es un aspecto clave en la evolución y la resistencia a los diferentes tratamientos. Cada tumor presenta una firma molecular única que requiere un tratamiento específico y dirigido a la vía de señalización alterada (medicina de precisión). Por eso, tener información precisa es tan importante para la toma de decisiones.

Hasta hace poco, la única forma de conocer la firma del tumor era mediante la biopsia, tomando una parte del tumor y analizándola. Esto tenía ciertas limitaciones, ya que no todos los tumores son accesibles, hay pacientes cuyo estado de fragilidad desaconseja esta intervención y la propia variabilidad del tumor hace que esta información no sea del todo completa. El avance de las técnicas de secuenciación masiva ha permitido desarrollar una nueva forma de conocer la progresión de la enfermedad a partir del ADN tumoral circulante libre en plasma, una información que se obtiene mediante un simple análisis de sangre y que se conoce como biopsia líquida.

Varios de los proyectos que ahora recibirán financiación de La Marató se encaminan a mejorar y aprovechar las ventajas que este nuevo enfoque aportan a la lucha contra el cáncer. Es el caso del proyecto que lidera la Dra. Elena Élez, investigadora del Grupo de Tumores Gastrointestinales y Endocrinos del VHIO, que dirige el Dr. Josep Tabernero y cuya investigadora principal del grupo es la Dra. Teresa Macarulla. Este proyecto que lidera la Dra. Élez se centra en la aplicación de la biopsia líquida en pacientes con cáncer colorrectal.

En concreto, la investigación que llevará a cabo la Dra. Élez buscará comprobar si el nivel del ADN tumoral circulante libre en plasma junto con las características de vascularización del tumor, ambas técnicas poco invasivas, pueden predecir la respuesta a las terapias antiangiogénicas con las que se busca atacar al tumor reduciendo su capacidad de formar vasos sanguíneos (angiogénesis). “Hoy por hoy no existe ningún biomarcador validado para este tipo de tratamientos. Esto nos permitiría identificar qué pacientes son los que más se podrían beneficiar de este tipo de terapias, ya que el nivel de este ADN tumoral circulante libre parece estar relacionado con la vascularización del tumor”, explica la Dra. Élez.

También está relacionado con la biopsia líquida el proyecto liderado por la Dra. Violeta Serra, que dirige el Grupo de Terapias Experimentales del VHIO. En este caso, el trabajo busca investigar los mecanismos de resistencia a las terapias basadas en los inhibidores de PARP. “Entre el 5 y el 10% de las pacientes de cáncer de mama presentan mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, alteraciones relacionadas con una reparación deficiente del ADN, algo que en principio las hace sensibles a estos inhibidores de PARP. Sin embargo, vemos que muchas pacientes no responden y otras acaban progresando en su enfermedad”, comenta la Dra. Violeta Serra. Mediante la biopsia líquida se buscará comprobar si el biomarcador RAD51, que permite predecir la sensibilidad a los inhibidores de PARP, podría ayudar a seleccionar mejor a las pacientes que más se beneficiarían de este tipo de terapia.

Aunque la biopsia líquida no es la única técnica diagnóstica que se está buscando potenciar y desarrollar. En su proyecto, la Dra. Raquel Pérez-López, investigadora principal del Grupo de Radiómica del VHIO, buscará ver si la difusión, una técnica de imagen de resonancia nuclear magnética que estudia el desplazamiento de moléculas de agua dentro del tejido y que permite saber cuántas células tumorales hay, puede emplearse para el seguimiento del tratamiento en pacientes con metástasis óseas. “Hasta ahora estas metástasis no se pueden medir con TAC, con lo cual es imposible determinar qué respuesta está habiendo al tratamiento y dificulta la toma de decisiones. No hay que olvidar que la inmensa mayoría de los pacientes con cáncer de próstata y mama avanzado sufren metástasis en los huesos”, explica la Dra. Raquel Pérez-López.

Avances en la inmunoterapia

La inmunoterapia está avanzando en los últimos años a pasos agigantados. Esta nueva estrategia emplea el propio sistema inmunitario del paciente para combatir los tumores. Sin embargo, aún no es un tratamiento eficaz en muchos de los casos y se trabaja para conseguir que su aplicación sea cada vez más extensa. Así, la Dra. Alena Gros, investigadora principal del Grupo de Inmunoterapia e Inmunología de Tumores del VHIO, coordinará un proyecto con el que se busca la personalización de la inmunoterapia en pacientes con carcinoma de endometrio.

“La inmunoterapia no está teniendo mucho éxito en pacientes con tumores de endometrio en estado avanzado. Muchas no responden y algunas desarrollan toxicidades inmunomediadas. Queremos mejorar nuestro conocimiento de cómo funciona la respuesta inmunológica en pacientes con tumores de endometrio”, explica la Dra. Alena Gros. Su proyecto se basará en la caracterización de células inmunes que residen en el tumor, la expansión de los linfocitos T que infiltran el tumor y la creación de modelos de ratón con el sistema inmune de las pacientes, con el objetivo de desarrollar nuevas inmunoterapias más eficaces y personalizadas.

Otro de los proyectos que financiará La Marató y que busca entender mejor los mecanismos que utilizan los tumores para ser invisibles frente al sistema inmune es el que lidera y coordina la Dra. Laura Soucek, jefa del Grupo de Modelización de Terapias Anti-tumorales en Ratón del VHIO. En este caso, su investigación se centrará en estudiar si Omomyc, un fármaco desarrollado para bloquear el gen MYC y que es capaz de frenar la progresión tumoral, podría lograr un cambio en el microambiente del tumor, que pasaría de ser inmunosupresor a potenciar la respuesta inmune antitumoral. Además, también estudiará el posible efecto beneficioso de combinar Omomyc con las inmunoterapias actuales para potenciar su efecto terapéutico.

En concreto, la investigación de la Dra. Laura Soucek se centrará en entender el impacto de la inhibición de MYC en el cáncer de pulmón causado por una mutación en el oncogén KRAS junto con otras mutaciones que desactivan supresores tumorales. Los tumores de pulmón que tienen estas mutaciones de forma conjunta son los que presentan peor pronóstico y un riesgo más elevado de recaída. “Ahora mismo no existen terapias efectivas contra los tumores que presentan estas mutaciones y esperamos demostrar que Omomyc puede ser eficaz en este contexto, no solo bloqueando el crecimiento tumoral, sino también reactivando la respuesta inmune contra el tumor”, explica la Dra. Laura Soucek.

Entender los mecanismos del cáncer

Algunos proyectos no tienen como objetivo directo desarrollar una herramienta de diagnóstico o un tratamiento. A veces un paso previo es avanzar en el conocimiento de la enfermedad. Es el caso del proyecto que lidera el Dr. Francesc Bosch, investigador principal del Grupo de Hematología Experimental del VHIO, que buscará entender cuáles son los cambios específicos que se producen en la progresión de la leucemia linfática. “En su fase inicial no necesita tratamiento, pero hasta la mitad de los pacientes desarrolla síntomas. Hemos constatado que en relación con su progresión clínica se produce una disminución del sistema inmunitario, y ahora queremos entender por qué se produce este cambio”, apunta el Dr. Bosch, quien señala también que el hecho de entender estos cambios ayudaría a predecir la progresión de la patología.

Por su parte, la Dra. Sandra Peiró, investigadora principal del Grupo de Dinámica de la Cromatina en Cáncer del VHIO, estudiará el colangiocarcinoma, un cáncer poco frecuente pero de muy difícil tratamiento. En la mayoría de los pacientes se diagnostica en un estado muy avanzado, y esto hace que el riesgo de recurrencia tras la cirugía sea alto. La Dra. Peiró estudiará la mutación IDH1/2, presente en el 20% de estos tumores. “Esta mutación es la responsable de la generación de un oncometabolito que altera el patrón epigenético de las células IDH1 mutadas. Entendiendo la genética y la epigenética de esta enfermedad esperamos poder mejorar en su tratamiento”, añade la Dra. Peiró.

Además de estos siete proyectos coordinados por el VHIO, el Dr. Josep Villanueva, investigador principal del Grupo de Biomarcadores Tumorales del VHIO, participará en otro proyecto liderado por la Dra. Virgina Amador, del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS). El proyecto estudiará el microambiente inmune tumoral en la patogénesis y control del linfoma de células del manto, uno de los cánceres más agresivos con escasa supervivencia de los pacientes. Para llevar a cabo este estudio, el Dr. Villanueva será el investigador principal de un subproyecto dedicado al secretoma de estos tumores.